Ciencia, soberanía y derechos: una disputa multi-territorial
A pocos días de la Marcha Universitaria, nos encontramos en la Biblioteca Pública de la Universidad Nacional de La Plata en el conversatorio “Debates sobre ciencia y soberanía en contextos de regresión de derechos”, estudiantes de bibliotecología, docentes-investigadorxs, trabajadorxs de la Biblioteca Pública y el público general. Conversamos con Santiago Liaudat, Diego Torres y Agustina López Villar acerca de la relación entre ciencia y soberanía, en un escenario de regresión de derechos que impacta en la transformación de legislaciones, las prácticas institucionales y políticas y la vida cotidiana de las personas. Reconfiguraciones de una política de derecha y liberal del gobierno de Milei que tienen consecuencias concretas en los ámbitos educativo y científico. Políticas que afectan tanto las condiciones materiales de trabajo de los ámbitos científico-educativos y culturales, como las bases simbólicas sobre las cuales este trabajo se asienta.
A partir de las reflexiones de lxs expositorxs y el intercambio con el público desarrollamos una serie de ideas a partir de tres ejes donde las políticas científicas, educativas y culturales impactan, de manera superpuesta y tensionada, en el territorio: el plano nacional, el institucional y el corporal. Quienes escribimos estas notas sabemos que las palabras de lxs invitadxs están impregnadas también de nuestras preocupaciones, y es por ello que avanzamos en elaborar estas ideas a partir de de sus aportes, pero incorporando también nuestra propia interpretación y construcción de sentidos.

Ciencia y soberanía en Argentina en la era de Milei
En los planos nacional e institucional, nuestra historia reciente cuenta con numerosos ejemplos de gobiernos de corte neoliberal que llevaron adelante medidas perjudiciales para la soberanía del sistema científico y educativo. El triunfo electoral 2023 y el inicio de la gestión Milei nos plantó en un escenario distinto con rasgos particulares. La pregunta a lxs invitados fue acerca de las nuevas preocupaciones, problemas y/o inquietudes vinculadas con la soberanía científica que consideran emergieron a partir de la nueva gestión nacional, que ven es lo específico de este contexto en el intento de desarmar el sistema científico tecnológico, y del ataque a la Universidad Pública
Santiago Liaudat abrió la conversación señalando que la característica distintiva del actual gobierno con otras gestiones de corte neoliberal es que también proponen un “cientificidio”, situación inédita en la cual el gobierno nacional atenta contra su propio sistema científico, por razones de índole ideológica, económica, presupuestaria, cultural y geopolítica. En relación a la ideológica, la vertiente anarco capitalista que sostiene que el Estado no tiene que ocuparse de su propio desarrollo, sino sólo dar cuenta de factores macroeconómicos. En relación a lo económico, el Estado es un espacio desde donde proponer y entablar negocios (como por ejemplo la venta de terrenos del INTA a las empresas) y avanzar en privatizaciones. A nivel presupuestario, la prioridad es el déficit cero, no gastar, y adquirir deuda. A nivel cultural, se propone un socavamiento de sus bases que va en contra del pensamiento argumentativo racional o que favorezca la discusión. Por último, la motivación geopolítica se estructura en la necesidad de alinearse con Estados Unidos e Israel, para conseguir su apoyo político, a partir de acuerdos subterráneos y al costo de aislarse del resto del mundo. Esto se vincula directamente con intereses bien concretos que tiene Estados Unidos por ejemplo, sobre ARSAT y las posiciones orbitales y que se traduce en la salida del BRICS de Argentina. Apuntó en su intervención una distinción con los gobiernos previos como el macrismo donde, por ejemplo, existió una idea de Modernización del Estado, sustentada en la Escuela Económica de Chicago que se propuso instalar la idea de “estado eficiente”. En este modelo el mercado era visto aún como un espacio pasible de tener fallas, y en esos casos el Estado podía intervenir de considerarse necesario. En el caso de la gestión de Milei, que adhiere a los postulados de la Escuela Austríaca, la visión sobre el Estado es distinta porque se considera que éste directamente no debe intervenir, de hecho, cuanto menos Estado, mejor. En este paradigma, por ejemplo, no ve con malos ojos la creación de Monopolios, mientras que en el caso anterior sí existen algunos reparos en torno a ellos. La implementación de estos postulados a través de instrumentos de política pública genera una notable pérdida de soberanía y puede llevar a un Estado fallido sin estabilidad institucional con un deterioro muy marcado de las capacidades nacionales. En palabras de Santiago “Un país periférico sin Estado, queda a la merced de las corporaciones”.
Agustina López Villar trajo otra dimensión al encuentro preguntándose, sobre las posibilidades de desarrollo real, tanto a nivel personal como a nivel nacional. Señaló que las condiciones de vida generales vienen sufriendo un gran deterioro, con la caída del poder adquisitivo de los asalariados. Como lo hizo en otros medios, remarcó que estamos viviendo una batalla constante por lograr algo de previsibilidad en la vida cotidiana, en el trabajo, con la dificultad de poder adquirir un trabajo en blanco o en situación de pluriempleo. De esta manera, contrario a las banderas del oficialismo, remarcó que esto atenta contra el ejercicio de la libertad por parte de los ciudadanos. En este escenario, enfatizó que estamos frente a una situación de ruptura de los lazos sociales lo que hace necesario dar las discusiones sin que esto se traduzca en una simple confrontación entre sectores, sino en la constitución de una Comunidad Organizada. Apuntó así a la necesidad de recomponer el entramado social que está en crisis y la idea de que es imprescindible avanzar en el trabajo con el territorio y sobre todo repensar la relevancia del trabajo en términos de dignidad.
Recuperando las intervenciones previas Diego Torres nos propuso preguntarnos por nuestro rol como investigadores y sobre cuáles son las prácticas que tenemos que impulsar para empezar a revertir estos procesos. ¿Cómo nos plantamos en este escenario?. Reforzó la idea de que tenemos que sostener proyectos con desarrollo territorial y perspectiva nacional, que no estén enmarcados solamente en la agenda global. En línea con los proyectos que desarrolla, señaló la importancia de la participación de la comunidad en los proyectos científico-tecnológicos, la necesidad de los procesos de co-construcción en las bases, los diálogos más abiertos, la necesidad de trascender lo disciplinar, la promoción de lenguajes de “traducción” de las producciones científicas para que sean accesibles. Apuntó que, además de defender hay que construir, que es necesario pensar un plan de acción colectivo que se pregunte. ¿Qué tipo de instituciones queremos? ¿Cómo deberían ser esas instituciones? ¿Qué tipo de instituciones queremos replicar? A su vez, señaló que los docentes e investigadores tenemos que reconocernos como empleados públicos y poner esto en valor.

Una preocupación recurrente entre los asistentes al momento de las preguntas fueron las instituciones de la Democracia. Varias intervenciones del público reflexionaron sobre cómo la regresión de derechos de estos últimos años implicó un avance sobre las instituciones y los mecanismos de la democracia. El veto de leyes, la manipulación de los espacios de deliberación como el Congreso nos obliga a preguntarnos por el valor de estas instituciones y por la posibilidad y la imposibilidad de agencia de los ciudadanos. Se dejó abierta la puerta a una segunda pregunta para lxs invitados referida a cómo podemos crear estrategias que funcionen a lo largo del tiempo, considerando que lo que supuestamente es Ley ya no funciona, y que las bases de lo que se pensaba como indiscutible vuelve a ponerse en duda.
Al respecto Santiago Laudiat empezó por señalar que, efectivamente, lo que podemos ver con la situación actual es que la legislación no es lo que garantiza la estabilidad, pero como contraparte si lo son las relaciones de fuerza, que son las que se constituyen como factores de poder. En ese sentido, las marchas universitarias son un claro ejemplo para vislumbrar cómo el poder popular y la conciencia social son capaces de intervenir en esas relaciones de fuerza. Advirtió, sin embargo, que si bien hay un apoyo general a la ciencia, la idea que tiene la sociedad es la de una ciencia abstracta, no contextualizada, local. Señaló así que lo que hay que repensar es la relación tripartita: ciencia- tecnología-sociedad y su articulación.
Por su parte, Agustina López Villar recuperó la idea de que en la sociedad hay aún ejes inamovibles, que mantienen cierto consenso, y que hay que tenerlos en cuenta para pensar las acciones de lucha. Sostuvo que, por un lado, es posible dar algunas batallas, de carácter más micro, que no requieren necesariamente alcanzar consensos generales o “universales”. Destacó como ejemplo de ello las leyes de Matrimonio Igualitario o Identidad de Género, que se ganaron más allá de que hubo grandes sectores de la población que no estaban de acuerdo. Por otro lado, consideró que es fundamental que se construya una dialéctica entre universidad y territorio para propiciar más espacios de encuentro presenciales. Emergió así la idea de que “La Universidad es un territorio habitable” y surgió una nuevas preguntas que apuntan a pensarnos desde la idea de comunidad ampliada: ¿cómo pensar la cuestión endógena que tiene el sistema científico? ¿cómo avanzamos en construir “lo común”?
Finalmente, Diego Torres introdujo aquí en clave de alternativa y como espacio de posibilidad, la noción de ciencia participativa, donde la comunidad, sin necesidad de ser profesional, interviene en distintos momentos de la producción científica, aportando datos o generando información en relación a algún proceso. Estas experiencias de la que hay ya abundantes casos, algunos de ellos en nuestra universidad, dan cuenta de la posibilidad de generar vínculos más estrechos y diálogos más reales entre las comunidades y el campo científico, creando instancias de participación concretas. En esa discusión es clave la construcción de una mirada soberana de la ciencia, que trabaje con problemáticas locales a partir de las demandas de las comunidades y junto a ellas. Aquí es donde entran en tensión dinámicas propias del sistema científico, que muchas veces construye lógicas vinculadas al rendimiento productivo individual y la competencia, más que a la búsqueda de un bienestar en el marco de “lo común”.
A modo de síntesis, tanto las intervenciones de lxs expositorxs como las del público apuntaron a desafiar, cuestionar, intervenir y provocar la pregunta por la ciencia y la soberanía, analizando los modos en que este contexto en particular promueve una regresión de derechos, comparando con coyunturas anteriores pero también habilitando la pregunta por la autorreflexión como investigadorxs, docentes, estudiantes y comunidades. Podemos decir, junto con lxs expositorxs, que la coyuntura impacta de las condiciones materiales de vida, en el desempeño universitario/ estudiantil y docente y en la investigación, donde asistimos a una “precariedad de la vida”. En nuestro registro del conversatorio, y de diferentes modos, los expositores hicieron referencia en varios momentos y desde diferentes puntos de vista a la cuestión identitaria. Diego nos dijo, “no se puede defender lo que no se conoce” así como Agustina recuperó la idea de que hay valores identitarios de un ser nacional muy impregnados en la cultura, entre ellos el valor que otorga la sociedad a la educación y de otros símbolos de la cultura popular que también están siendo atacados. En el plano de lo anímico, Santiago llamó a evitar abandonarse a la Acedia, fenómeno que el Papa Franciso define que es más que la apatía, ya que incluye un desgano y enfrentar los desafíos de la guerra cognitiva en curso. Además de precarización señaló que hay “dispersión” asociada al uso del celular y la conexión a las redes. Al igual que sus colegas, Santiago hizo hincapié en la relevancia de “ganar tiempo de desconexión”, ya que hoy la desigualdad social se mide también en la capacidad de concentración, que es un privilegio de clase y que está afectando los procesos de enseñanza y aprendizaje pero también de investigación y participación en las universidades. Asimismo, lxs expositores destacaron que para la “construcción de lo común” es fundamental el encuentro cara a cara. Diego Torres habló, hacia el final del encuentro de la necesidad de “olerse”, y aquí apareció nuevamente la dimensión corporal. Poner el cuerpo es otro de los aspectos centrales de la práctica de construcción de “lo común”. En ese sentido, señaló que “es importante volver a discutir, a apasionarse con la discusión, generar distintos puntos de vista”.
Estas notas, tratan de reflejar algunas de las cosas que se vivieron en el encuentro y en agradecimiento al tiempo que generosamente prestaron lxs expositores. Con la certeza de que no es posible reponer la experiencia humana por escrito, proponemos este registro como una huella que sea testigo de cómo transitamos la época, docentes, investigadores y estudiantes de la Universidad Pública. La discusión siguió en el aula con los estudiantes como parte de un ejercicio de cátedra. Los y las invitamos a asomarse a ese espacio en post “La mirada de lxs estudiantes: la tríada participación, ciencia y soberanía”.

Datos del Conversatorio: Debates sobre ciencia y soberanía en contextos de regresión de derechos Día: lunes 6 de octubre 2025 Horario: 15 horas Lugar: Biblioteca Pública de la UNLP (Plaza Rocha #137, calle 7 y 60) Espacios organizadores: Cátedra Política de la Información (Bibliotecología FAHCE), -Seminario General (Bibliotecología FAHCE), -Biblioteca Pública de la UNLP, -Proyecto de investigación I+D (Fahce-UNLP): Acceso abierto y políticas culturales en bibliotecas argentinas: una perspectiva desde los derechos humanos en el siglo XXI. |
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Datos de lxs expositores Santiago Liaudat Magister en Ciencia, Tecnología y Sociedad (UNQ), Especialista en Estudios Latinoamericanos (UFJF-ENFF, Brasil) y Profesor de Filosofía (UNLP). Ejerce como Profesor Titular Ordinario de Introducción a la Filosofía (FTS-UNLP) y Profesor Adjunto, asignado a tareas en la Sec. de Cultura y Extensión Universitaria (UTN FRLP). Investigador del Laboratorio de Estudios en Cultura y Sociedad (LECyS-FTS-UNLP). Miembro fundador de la revista Ciencia, Tecnología y Política, la Red de Pensamiento Latinoamericano de Ciencia, Tecnología y Sociedad, el Foro del Pensamiento Nacional Latinoamericano y la Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología. Es autor del podcast “Ideas en Jaque” (Spotify) sobre filosofía, ciencia y pensamiento nacional latinoamericano. Diego Torres Se recibió de Licenciado en Informática en el año 2009. Se unió a LIFIA en Marzo de 2003 realizando diversas tareas iniciales a la investigación en relación a Groupware y Trabajo Colaborativo. En 2014 obtuvo los títulos de Doctor en Ciencias Informáticas por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) y Doctor de la Universidad de Nantes (Francia), mediante el trabajo de tesis “Co-evolución entre la Web Social y la Web Semántica”. Sus temas de investigación se encuadran en Knowledge Management, Semantic Web, Knowledge Graph, Adaptive Gamification, y además las aplicaciones en Ciencia Abierta y Ciencia Ciudadana. Sus principales aplicaciones están vinculadas al uso de datos para la toma de decisiones en planificación urbana, agricultura y análisis de requerimientos.Actualmente es Profesor Titular en las asignaturas Orientación a Objetos 1 y “Web Semántica y Grafos de Conocimiento” en la Facultad de Informática, UNLP. También es Profesor Adjunto en la cátedra Objetos 2 de la Universidad Nacional de Quilmes. Agustina López Villar Es secretaria general de Ate Conicet La Plata y Secretaria gremial de la CTA regional. |
¿Cómo citar este artículo?
Aracri, A. y Fernandez, C. (2025, noviembre 14). Ciencia, soberanía y derechos: una disputa multi-territorial. Acceso Abierto en movimiento. Recuperado de http://accesoabierto.fahce.unlp.edu.ar/ciencia-soberania-y-derechos-una-disputa-multi-territorial
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