Ciencia abierta y ciudadana, una forma de hacer ciencia cada vez más argentina

Por Carolina Mazza (05/09/2018)

La noción de ciencia abierta u open science es amplia e incluye múltiples suposiciones acerca de nuevas formas de crear y compartir el conocimiento científico (Fecher y Friesike, 2014). Es un movimiento que representa una filosofía, política y práctica donde la ciencia que se produce debe ser compartida, colaborativa y transparente para así impulsar mayores descubrimientos y avances científicos y lograr beneficiar e interactuar con todos los sectores de la sociedad (Uribe Tirado y Ochoa, 2018). 

Entre los beneficios que aporta esta nueva forma de hacer ciencia están:

  • aumenta la productividad científica y la hace más eficiente;
  • posibilita que un mayor y más diverso número de actores se involucren con la democratización del conocimiento; y
  • fortalece la relación ciencia-sociedad al abrirse a la comunidad en un intercambio sistemático, dando respuesta a las demandas sociales.

Prácticas de Ciencia Abierta

Debemos señalar que el término evoca interpretaciones diferentes. El principio de “apertura” abarca desde el proceso de creación de conocimiento y su posterior disposición libre y gratuita en la web (por ejemplo: Acceso abierto) o el desarrollo de herramientas de colaboración (como las plataformas de redes sociales para científicos), hasta la relación entre la investigación y el resto de la sociedad (como lo es la ciencia ciudadana).

Pueden plantearse 5 abordajes al concepto de ciencia abierta, que Fecher y Friesike (2014) denominan corrientes o escuelas de pensamiento. Cada abordaje persigue objetivos específicos e involucra a distintos grupos de actores:

1 Democrática: El resultado de una investigación debe estar libre y disponible para cualquier persona, más aún cuando ha sido financiada por el Estado.
Grupos implicados: Científicos, políticos y ciudadanos.
Prácticas: Acceso abierto, derechos de propiedad intelectual, datos abiertos, código abierto

2 Pragmática: La creación de conocimiento puede optimizarse si los científicos trabajan juntos y ofrecen la apertura de los procesos de generación de conocimiento.
Grupos implicados: Científicos.
Prácticas: Datos abiertos, código abierto.

 3 Infraestructura: Las plataformas informáticas y las redes sociales y colaborativas pueden utilizarse en pos de facilitar el trabajo colectivo de los investigadores y del público interesado.
Grupos implicados: Científicos y proveedores de plataformas.
Prácticas: Plataformas y herramientas colaborativas.

 4 Pública: La Web 2.0 permite a los científicos no solo abrir el proceso de investigación sino también adaptar el producto para los “no expertos” interesados. 
Grupos implicados: Científicos y ciudadanos.
Prácticas: Ciencia ciudadana, blogs. 

 5 Medición: Hoy en día se necesitan medidas de impacto alternativas debido a que las tecnologías permiten dejar evidencia de usos antes ocultos (leer, compartir, discutir, calificar, etc.).
Grupos implicados: Científicos y políticos.
Prácticas: Métricas alternativas, revisión por pares, citas, factores de impacto.

La ciencia ciudadana o citizen science es un concepto relacionado al de ciencia abierta y puede definirse como la participación de no científicos o “aficionados” en la investigación científica que son motivados por aprendizaje, desarrollo personal, entretenimiento o simplemente curiosidad. En la práctica, refiere a proyectos científicos que involucran a voluntarios o amateurs en las etapas de recolección de datos (Arza, Fressoli, y López, 2017).

MosquitoAlert.png

Fuente: Mosquito Alert. http://www.mosquitoalert.com/proyecto/que-es-mosquito-alert/

Hand (2010) sostiene que la ciencia ciudadana fue popularizada por primera vez en 1999 mediante el proyecto SETI @ home (Universidad de California), el cual utilizó las computadoras conectadas a internet de voluntarios para filtrar los datos de un radiotelescopio en busca de señales alienígenas; años más tarde, la Universidad lanzó una plataforma de ciencia ciudadana conocida como Berkeley Open Infrastructure for Network Computing (BOINC).

Actualmente existen cientos de proyectos de ciencia abierta alrededor del mundo, de diversas disciplinas e impulsados por una amplia variedad de organizaciones. Pueden verse algunos ejemplos de proyectos activos en la siguiente lista: https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_citizen_science_projects

Ciencia abierta y ciudadana en Argentina

En nuestro país, el grupo de investigadores del laboratorio LIFIA (Laboratorio de Investigación y Formación en Informática Avanzada) de la Facultad de Informática de la UNLP y el grupo de investigación sobre ciencia abierta (CENIT-CONICET) dirigido por Mariano Fressoli y Valeria Arza se encuentra trabajando la temática y han lanzado proyectos como Cientópolis.

Cientopolis.pngCientópolis tiene como objetivo construir una plataforma de ciencia ciudadana y ciencia abierta para que los voluntarios participen jugando. Entre los proyectos que nuclea pueden mencionarse: 

  • Nodos, que busca promover, generar y preservar una exhaustiva base de conocimiento sobre artes performáticas, artistas, grupos culturales y espacios, obras y festivales; y,
  • AppEar, cuyo fin es el de cuidar y aprender acerca de ambientes acuáticos.

Otro reconocido proyecto en Argentina de ciencia ciudadana es el gestionado por la Asociación Ornitológica del Plata (Aves Argentina): eBird-Argentina, el cual recibe observaciones de aves de cualquier persona y en cualquier parte del mundo.

Otra iniciativa a destacarse es Ciclo de Talleres y Conversatorios sobre Ciencia Abierta y Ciudadana que está siendo impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (que se están realizando desde abril y hasta noviembre de 2018) en el marco del “Programa de Datos Abiertos en Ciencia y Tecnología”, en conjunto con el Centro de Investigaciones para la Transformación (CENIT) y Cientópolis. Estos eventos tienen por objetivo "sensibilizar a investigadores, estudiantes y hacedores de políticas en ciencia y tecnología en el uso y desarrollo de herramientas, prácticas y políticas de prácticas de ciencia abierta y ciudadana”.

El pasado 15 de junio se realizó, el primero de los eventos del ciclo, el "Taller de datos abiertos de investigación" en el Centro Cultural de la Ciencia, cuyo objetivo fue el de explorar los desafíos del diseño de un plan de gestión de datos abiertos de investigación, indagando en las perspectivas de los diferentes actores que participan del proceso de producción, distribución y uso de datos científicos. El mismo comenzó con una presentación a cargo de Paola Azrilevich y Lorena Carlino, acerca de nociones básicas en torno a un Plan de Gestión de Datos (PGD). Luego, se planteó una parte práctica en donde se propuso un juego para abrir preguntas en torno a desafíos que tenían que ver con los diferentes actores involucrados en la gestión de datos y con los cuales los investigadores no están acostumbrados a tratar.

El 17 de agosto se llevó adelante, también en el en el Centro Cultural de la Ciencia, el “Conversatorio sobre Ciencia abierta y desarrollo" . La inauguración estuvo a cargo de Agustín Campero (Secretario de Articulación Científico Tecnológica de la Nación) y expusieron Hebe Vessuri, Pablo Kreimer, Lucas Luchilo y Mariano Fressoli, bajo la coordinación de Guillermina D'Onofrio.  El propósito del conversatorio fue reflexionar acerca de las contribuciones de la ciencia abierta y colaborativa para alcanzar el bienestar social y el desarrollo sostenible. Las preguntas disparadoras del encuentro fueron: ¿Cómo puede la ciencia abierta y colaborativa mejorar el pensamiento científico y los procesos de producción? y ¿Cómo puede contribuir al desarrollo social y sustentable?

Por último, mencionar que el 21 de septiembre de este año se realizará un Taller de introducción al hardware libre para la Ciencia y el 2 de noviembre se llevará a cabo el II Congreso de Ciencia Abierta y Ciudadana en la Universidad de San Martín, eventos que seguramente serán un lugar de encuentro para los y las interesadas en la temática.

Referencias

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